Cambió de dueño hace aproximadamente seis meses. En la carretera Valle Tabares, Casa Álvaro. Local con solera al que vine mi primera vez con mi querido Fernando Estévez en una caminata. Ahora es un guachinche ortodoxo y barato. Muy barato. Comí por 16 euros con vino y dos buenas raciones de comida. Costillas con papas y piña y chorizos parrilleros con papas naturales. No quedaba demasiado mojo pero apretando algo de cilantro se encontró. El vino delicioso, la fórmula uno en la tele, circuito de Montmeló. Motos y vecinos, gente de la Cuesta de Arguijón. Lo dicho una carta con cherne salado, algunos días hay carne fiesta. Hay datáfono y la atención es inmejorable. Su terraza es una delicia. No lo dejen escapar y vengan; está a dos pasos de la ciudad.
No abre los lunes y cierra a las 6. No tiene desperdicio.





No hay comentarios:
Publicar un comentario