¡Chiquito temazo! Decíamos desde los noventa. Hoy me sorprendo haciendo música y tocando en diversos sitios entre ellos la querida asociación Atlas, el café D'espacio y el 105. Pero de eso no va la comida de hoy. Hoy el Tema son los huevos. El plato icónico de la cocina de mi madre. Me los enseñó a hacer desde chico. A Lena le encantaban. Sí hablo de ellos. De los huevos a la inglesa. En la bajada el portezuelo. No vaya rápido después de la curva. El mítico restaurante El Tema. Buen vino del país y agua de Palencia. La mantequilla no es la irlandesa pero está buena. Croquetas de pollo muy bien hechas e ideales de fritura, son de pollo. Dicen que no hay que abusar de los fritos. Pero están buenas.
Ahora les enseño los huevos. Pero dicen que están deliciosos. Yo creo que los probé una vez hace mucho. Seguro que están deliciosos. El vino está muy bien casi tanto como en el Chismoso en La Esperanza. Por cierto, allí tienen un codillo espectacular. Casco en mesa y precaución amigo conductor. Las croquetas tienen trocitos de delicada zanahoria, es una primicia. Los cuadros de las paredes de tan malos que son son buenos. Especiales diría yo. Con una ingenua magia propia de Oramas. Y eso no es poco decir. Me encanta el mantelito de papel debajo de las croquetas. Los de las mesas también son un clásico. De otro tiempo. Me recuerda a esos detalles del Norte de Tenerife. La camarera es muy amable.
¿Cuanto cuesta todo?
Veinte pavos.
Innegociable. Este es el sitio. Tengan tema.


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